¿Cómo se ha construido todo esto?
Más que un proyecto, una persona
Todo lo que veas en Frenos al Rojo lo hago yo. Desde las ideas hasta los errores. Desde lo que funciona hasta lo que todavía falla. No hay ningún equipo oculto, solo un tío normal y corriente que empezó sin querer pero acabó creyendo.
Y pensar que todo empezó aquí... Con un móvil cutre, sin intención, y sin ni siquiera haber creado Frenos al Rojo:
La historia:
Empecemos por la cocina del canal, y es que detrás de este proyecto no hay una productora de 20 personas. Hay sólo una. Un entusiasta de la edición de vídeo y el mundo de las 4 ruedas con una inclinación artística en lo audiovisual. Y ese soy yo, Héctor J. Ravelo. Encantado de saludarte.
Ya desde niño me interesé por lo artístico. Dibujar, montar vídeos, pinchar música, tocar el piano... Siempre he tenido una gran imaginación y cierto talento para lo creativo. Como curiosidad les digo que me gusta la carpintería y en casa tengo bastante mobiliario casero hecho por mi mismo (bancos, sillones, mesas... hasta un brasero hecho con un barril de aceite y las patas de una hamaca rota) Disfruto creando cosas desde cero y Frenos al Rojo es eso, una consecuencia de mi inquietud y habilidades auto-aprendidas. Y sí, soy un pijotero de manual, mis allegados pueden dar fe.
Prueba y error. Nadie me enseñó a diseñar, ni a editar vídeos ni imágenes, ni a usar una cámara, ni mucho menos a montar sets de grabación. Pero a montar frenosalrojo.es sí. Por si no lo sabían, esta web también me la he cocinado yo mismo, gracias a la experiencia de mi trabajo porque les aclaro algo importante: no me dedico profesionalmente al automovilismo. De lunes a viernes soy Ingeniero Informático por cuenta ajena desde 2018. Frenos al Rojo nace del tiempo libre, no de la obligación. Y quizá por eso este canal es lo que es.
Abiertamente les confieso que no soy una enciclopedia automovilística con patas ni alguien que lleva bebiendo motorsport toda su vida. Aunque sí es cierto que de pequeño a veces acudía con mi padre a algunas carreras puesto que él formaba parte de la asistencia del piloto icodaltero Luis F. Hernández (Renault 5 GT Turbo), nunca fue algo que me quitó el sueño ni despertó en mi un interés enfermizo, todo lo contrario, en mi infancia el mundo del motorsport para mi era poco más que un decorado eventual con coches de colorines, sin más.
Partiendo de esta premisa podemos concluir que he llegado tarde al mundillo de los medios digitales porque mi andadura en serio con Frenos al Rojo comenzó allá por 2020 a mis casi 30 tacos, y partir de ahí ya conocen el resto. Antes de esa fecha veía el automovilismo como un simple deporte más al que ir a grabar muy de vez en cuando, nada serio, pero en cuanto decidí profundizar y comencé a filmar carreras con determinación en los primeros meses post-pandemia, descubrí una nueva ventana llena de oportunidades y propósitos.
Creé Frenos al Rojo en 2013 y los primeros vídeos de mi canal fueron esporádicos, sin compromiso, un mero entretenimiento de fin de semana sin proyección. Recuerdo parones de años sin publicar nada. Pero en 2017 en mi antiguo trabajo para una empresa del sur de Tenerife, teníamos un simulador 4DOF de conducción. Y se lio, vaya que si se lio. "Yo me hago uno de estos en casa", pensé. Y a mi nivel, así fue. En esos ratos libres en los que no había clientes utilizaba el simulador de la empresa como modelo para dibujar el boceto de lo que supondría un antes y un después en mi canal: Me construí mi propio simulador casero hecho con madera, comenzaron los vídeos y el canal se popularizó. A posteriori se sucedieron varios años de crecimiento gracias a la simulación hasta que ese nicho comenzó a flaquear y entonces me enfoqué en grabar carreras, y hasta hoy.
El canal no deja de ser una proyección de mi faceta artística, reflejada en muchos aspectos distintivos como pueden serlo la atención al detalle, la minuciosidad y originalidad a la hora de editar, una intención paisajística a la hora de filmar los vídeos cuando es posible, la priorización de un buen sonido, o incluso la manera personal de desarrollar la narrativa en Caras Conocidas o captar las declaraciones de pilotos a pie de pista.
Todo esto y mucho más hacen de Frenos al Rojo una ventana al mundo con una marcada identidad que intenta ofrecer un enfoque diferenciador, basado en entretener más que en informar, y cuidadosamente trabajado en lo audiovisual.
Si has llegado hasta aquí, gracias. Recordemos que todo esto es por y para ustedes, por lo tanto valoro enormemente sus comentarios. Si tienes alguna crítica o sugerencia, o simplemente quieres hacerme llegar un mensaje, no dudes en escribirme. Y si quieres conocer esta historia contada por mi mismo, pincha aquí.